1. Leemos en Efesios 2:16 “porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.”
2. Dios reconcilió en el año 33 ½ a todos los hombres consigo mismo, y abrió el camino de la amistad entre los judíos y los gentiles. Ese fue el camino vivo y nuevo. El acceso al Padre quedó sin barreras, sin paredes intermedias. Los judíos y gentiles ya están reunidos en Cristo, ya son uno sólo, un cuerpo, un solo pueblo, porque su obstáculo ya quedó eliminado. Entre la ruta libre del cielo y la tierra, Dios no está tomando en cuenta a los hombres sus pecados, porque él ya lo quietó de en medio (Hebreos 9:26). Los únicos en esta tierra que están tomando en cuenta tus pecados, violaciones, transgresión son los magistrado (Romanos 13:1-5) porque ellos han sido puestos por Dios para administrar en su justicia ordinaria las penas a los infractores de la ley. Pero ante el tribunal de Cristo, ya no hay abogado ni juez, no hay abogado para defender al reconciliado, no hay fiscal para acusar al reconciliado, porque en ese divino tribunal sólo hay amistad.
3. Ahora, si a partir de la cruz, Dios reconcilió consigo mismo a judíos y gentiles, ¿Por qué en el primer siglo, Dios tuvo que hacer juicio a los reprobados, a la nación de Israel, a los judíos? Porque ellos desconocieron el día de la primera visitación del Mesías Salvador (Lucas 19:41-43) y por eso, tuvieron que conocer en juicio el día de la segunda visitación de Cristo. ¿Por qué Pablo distinguió en Romanos 9:22,23 a vasos de ira para destrucción de vasos de misericordia para gloria? ¿Por se habló de reprobados? ¿Por qué se habló de cizaña? ¿Por qué se habló de cabritos? Porque si el sacrificio de Cristo fue hecho una vez para siempre (Hebreos 10:12), entonces, todos los reconciliados del primer siglo, así lo debieron creer, pero ¿Qué sucedió? Que Jesús vino a lo suyo y los suyos no le recibieron, más a todos los que le recibieron, a los que creyeron en su nombre, Dios les dio potestad de ser hechos Hijos de Dios (Juan 1:11,12). Todo estaba supeditado a la fe.
4. A la nación de Israel se le dio el honor de ser los voceros oficiales del reino, las profecías decían que vendría su Mesías, Gálatas 4:4,5 dice que venido el cumplimiento de tiempo, Dios envió a su Mesías, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibieran la adopción de hijos.
5. La nación de Israel con su sanedrín, con su sacerdocio, con su judaísmo se concentró no en lo que hizo su Mesías, sino en el templo, en la ley y en su sistema de sacrificios.
6. Ya Dios en la cruz había establecido la salvación por gracia por medio de la fe, estableció el punto de partida, le dejó a la nación de Israel un evangelio por gracia, y les dejó a la piedra del ángulo ¡Jesucristo! Para que el Israel según la carne no tropezara en esa piedra, sino entendieran que el Mesías era la piedra de amarre a dos pueblos: judíos y gentiles.
7. Pero el sanedrín judío poseía un orgullo universal, ¿Cuál era? Que la salvación sólo era de ellos y para ellos. Qué era el pueblo único de Dios. ¿Qué no entendió Israel en el primer siglo? Qué hubo un misterio que estaba escondido, que los gentiles también iban a ser coherederos y miembros de un mismo cuerpo, y coparticipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio de la gracia (Efesios 3:3-6).
8. Ellos no quisieron entender que ya por el sacrificio de Cristo los judíos y gentiles tenían la misma entrada por un mismo Espíritu al Padre (Efesios 2:18). No entendieron que en reconciliación, los gentiles ya no iban a ser extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, V:19, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, V:20.
9. Entonces, el envió del Mesías a Israel era un asunto de fe. La obra de su reconciliación era un asunto de fe. El misterio escondido revelado era un asunto de fe. Observa lo que dice Romanos 9:30 “¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; 31mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. 32¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, 33como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado”.
10. ¿En qué piedra tropezó el sanedrín judío? En que los gentiles habían por fe alcanzado la justicia de Cristo. Ellos no podían aceptar esto, porque ellos creían que ya eran justos por ser descendientes en la carne de su padre Abraham.
11. ¿Qué estaba enseñando Pablo en Roma? Estaba enseñando revelando el misterio escondido incluyendo en la salvación a los gentiles, por eso el les dice en Romanos 1:16 que el evangelio de la gracia era poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primeramente, y también al griego. Por en el evangelio la justicia de Dios se revela por y para fe, como está escrito en Habacuc 2:4 Mas el justo por la fe, vivirá. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad, ¿Quiénes fueron? El sanedrín judío.
12. Entonces, los gentiles por fe ya habían alcanzado una situación de justos ante Dios, pero los principales de Israel, no estaba en el primer siglo, yendo tras esa justificación por fe, sino tras una ley de obras. Y Pablo afirmó que por las obras de la ley se tropieza en la piedra del Mesías, se cae, pues, por obras ningún judío pudo ni podía ser justificado ante Dios.
13. Israel detuvo con injusticia la verdad del Calvario. Israel fue incapaz de lograr el reconocimiento de Dios o el estado de justicia, por las obras de la ley, por eso, Pablo dijo en 1 Corintios 1:23 que para los judíos Cristo era una piedra de tropiezo.
14. La doctrina de la reconciliación y de su hermana la justificación era un duro hueso de roer para los judíos del primer siglo, era la piedra de tropiezo. Ellos nunca aceptaron comulgar con un gentil o aceptarlo en su reino, por eso, el Señor Jesús en Mateo 21:43 le dijo a los judíos que el reino de Dios les sería quitado a ellos, y le sería dado a gente que produjera los frutos de él. Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quién cayere, le desmenuzará.
15. ¿Y cuándo cayó la piedra? Estaba profetizado en Daniel 2 que una piedra vendría del cielo en los días de los reyes del imperio Caldeo, Babilónico, Medo, Persa, griego y romano, y que esa piedra se convertiría en un reino, el V:44 dice “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”.
16. La piedra ¡Jesucristo! Fue la
que cayó del cielo. Le cayó encima a los vasos de ira para destrucción (judíos
y los gentiles) que hicieron lo malo. Les cayó encima a la cizaña. Les cayó
encima a los cabritos. Cristo fue la ira que se reveló desde el cielo contra el
Israel incrédulo que siempre estuvo deteniendo con injusticia la verdad en el
primer siglo, (Romanos 1:18). El fue ira y enojo contra los contenciosos que no
obedecieron a la verdad, sino que obedecieron a la injusticia (Romanos 2
(2
Tesalonicenses 1:7-9).
17. El fue tribulación y angustia
sobre todo el que hizo lo malo, el judío primeramente y también el griego,
(Romanos 2
, pero gloria y honra y paz a todo el que hizo lo bueno, al judío
primeramente y también el griego, V:10. Y este juicio, ira, enojo, tribulación
y angustia vino en el año 70 d.C. cuando todos los linajes de la tribus de
Israel vieron al Hijo del Hombre ejecutar la señal por medio de las legiones
romanas al comando de Tito, cuando produjeron la caída del templo, el fin del
judaísmo, la matanza del sacerdocio y de los judíos, y la funesta destrucción
de la ciudad sagrada de Jerusalén.
18. El fin de Israel como nación preferida de Dios se terminó en el 70, porque en lugar de apropiarse por fe las riquezas de Su gracia, las menospreciaron, tropezaron en la piedra y cayeron de bruces donde vieron el fin de todo su reinado, su sistema, su sacerdocio, su viejo pacto, su templo y su ciudad.
19. Del 70 hacia acá, el reino está en nuestras manos. Este reino ya nos fue entregado. El reino no viene, porque ya vino. Este no es un reino físico, literal, militar, político ni material. Si el reino de Dios fuera de esa índole o naturaleza sería un reino de este mundo, pero el reino de Dios no es de este mundo, no es físico, es celestial, es espiritual, es divino, es eterno.
20. El rey “Jesucristo! Está metido en tu espíritu. Te hizo rey. Cuando él entró en tu espíritu te trajo reinado, convicción y concientización. El te trajo el reino y lo instaló en ti, ¿Para qué? Para que ahora seas un embajador de la palabra de la reconciliación. Esta es la suprema doctrina. Esta es la doctrina que tira el piso cualquier otra que se haya predicado en el pasado o se esté enseñando hoy en día.
21. Entonces, en reconciliación no hay reprobación, sino aceptación de todos en Dios, porque Dios es todo y en todos. Nadie excluido. Todos en él. Pero, debido a la incredulidad de la casa de Israel se marcó la diferencia, se especificó al grupo de los reprobados diferenciándolos del grupo de los predestinados en el primer siglo y antes del año 70 d.C.
22. ¿Por qué la piedra vino en ira en el 70? ¿A razón de qué y por qué? La piedra vino en ira, porque los judíos estuvieron desde el año 33 ½ hasta el año 70 d.C. por más de 36 ½ pisoteando al Hijo, teniendo por inmunda Su sangre y afrentando al Espíritu de Su gracia (Hebreos 10:29). Ellos, estaban pecando voluntariamente, al estar ofreciendo sacrificios en el altar del templo por sus pecados, cuando ya Cristo había ofrecido el suyo y era perfecto.
23. La ira de Dios no fue una venganza maligna contra los judíos, él no hirió por herir. Su ira fue la justa retribución por los actos malvados del pueblo judío. Pablo dice en Romanos 9:22 “¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con Mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción. Observa que antes de la ira estuvo la paciencia de Dios con la nación de Israel, con su sacerdocio, con sus rabinos.
24. Dentro de la paciencia de Dios, tuvo al apóstol Pablo con la palabra de la reconciliación, enseñando sobre la piedra del ángulo, tratando de traer a judíos y a gentiles al conocimiento del evangelio de Su gracia. ¿Con quiénes fue que Pablo tuvo la lucha más grande? Fue con el sanedrín judíos, con los principales, con el sumo sacerdote, con los judíos de todas las ciudades donde él fue a predicar gracia. Por eso, en Romanos 2:16 es dijo que un día vendría cuando Dios juzgaría por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio, ¿Cuáles fueron esos hombres sentenciados por Pablo al juicio? Fueron los judíos, el V:17 dice “He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, 18y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor, 19y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, 20instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad”
25.
Por 36 ½ Dios estuvo en paciencia con Pablo predicando reconciliación la
doctrina suprema de la gracia, y mientras estuco en paciencia fue renuente a
castigar a los judíos, 2 Pedro 3:15 dice que <la paciencia era para
salvación>. Pero aunque dentro de la “paciencia de Dios” él es renuente, sin
embargo, los judíos seguían siendo vasos de ira para destrucción. ¿Por qué
fueron vasos reprobados? Por su corazón no arrepentido (Romanos 2
El día de la ira ya pasó. La
revelación del justo juicio ya se dio. Dios ya pagó al Israel según la carne
por siendo su esposa le fue infiel al pacto, por eso, desde el año 70 d.C.
estamos reinando en el amor sin condiciones, sin pactos, donde todos los
hombres en espíritu somos uno con Dios en vida, naturaleza y eternidad.
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