Reconciliación Incondicional

miércoles, 28 de enero de 2009

¿A quién se le llamó predestinado en el primer siglo?

1. Leemos en Efesios 1:3-5 dice Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.

2. Se le llamó “predestinados” antes de la ira de Dios en el año 70 d.C. a los “vasos de misericordia” que habló Pablo en Romanos 9:23.

4. Vasos “bendecidos”…con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, y esto se logró cuando los efesianos estando muertos en pecados, Dios les dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él los resucitó, y asimismo dice Efesios 2:6 los hizo sentar en lugares celestiales con Cristo Jesús. Los efesianos no lo sabían hasta que Pablo vino a Efeso y les enseñó esto.

5. ¿Por qué Pablo los llamó “bendecidos”? Para diferenciarlos de los “anatemas”, ya que un anatema en el primer siglo era uno que tenía un evangelio diferente a la gracia, porque un bendecido no desechaba la gracia de Dios, pero un anatema sí, porque trataba de justificarse por las obras de la ley (Gálatas 2:21). Ningún anatema fue un bendecido, porque Gálatas 3:10 dice que malditos fueron todos aquellos judíos que dependían de las obras de la ley para justificarse ante Dios.

6. Un bendecido vivía por la ley de la fe y un anatema judío vivía y dependía por las ley de las obras, por eso, Gálatas 3:12 dice que “la ley no es de fe”. La ley no es de fe cuando se mete la obra. Pablo le hizo esta pregunta a los romanos en Romanos 3:27 “¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. 31¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley”.

7. ¿Por qué un anatema del primer siglo, no era un bendecido? Porque estaba en jactancia, excluyendo la fe y enfatizando la ley de las obras para su justificación. Pablo dijo a los romanos que Dios es uno en asuntos de justificación, porque solamente por la fe puede justificar ante él al judío por fe y al gentil por fe. Entonces, por fe se era un bendecido y por obras se era un anatema o maldito.

8. Vasos “santos”…Tampoco sabían que antes de la fundación del mundo, Dios en Cristo los había escogido, para que fueran santos o diferentes y sin mancha delante de él, y esto se logró en Efesios 5:25-27 cuando Cristo se entregó por su iglesia a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, santa, sin mancha y sin arruga. EL autor de Hebreos 10:14 dice que con una sola ofrenda, Cristo hizo perfecto para siempre a los santificados. Los santos del primer siglo fueron los predestinados o destinados de antemano para indicar que eran diferentes a los judíos que no lo eran

9. Vasos “elegidos” Efesios 1:4,5 dice que en Cristo los efesianos habían sido escogió antes de la fundación del mundo. Romanos 8:29,30 dice que a los que antes conoció, a éstos también predestinó. Juan 15:16 dice “No me elegisteis vosotros (discípulos) a mí (maestro), sino que yo os elegí a vosotros”. Romanos 11:6 dice que ha quedado un remanente escogido por gracia. 2 Tesalonicenses 2:13 dice que Dios nos escogió desde el principio para salvación. Mateo 24:31 dice que Dios enviará a sus ángeles y juntarán de los cuatro vientos a sus escogidos. 1 Tesalonicenses 1:4 dice que Pablo conocía de la elección de los hermanos en Tesalónica. Romanos 11:7 dice que los elegidos alcanzaron la ley de justicia, Romanos 9:31 pero los demás fueron endurecidos. Romanos 8:33 dice ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Juan 13:18 dice que Jesús sabía a quienes ha elegido. Romanos 9:23 dice que Dios tiene vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria. 1 Pedro 1:2 dice que fuimos elegidos según la presciencia de Dios.

10. Vasos “adoptivos”. Un bendecido en el primer siglo fue un vaso de misericordia, un santo, un elegido, pero también un acepto en el Amado (Efesios 1Helloween. Pablo en Gálatas 4:4,5 le dice a los santos de la provincia de Galacia que Dios había enviado a su Hijo nacido bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo la ley, a fin de que ellos (los gálatas) recibiesen la adopción de Hijos.

11. Nadie que en el primer siglo fue un vaso adoptivo sino reconoció que fue redimido de la maldición de la ley (Gálatas 3:10,11). Ningún judío que trató de justificarse por la ley, fue jamás un vaso adoptivo, era un anatema y jamás tuvo al Espíritu de su Hijo, el cuál clama “Abba, Padre! (Gálatas 4Helloween. Así que un vaso adoptivo siempre fue Hijo, pero un vaso de ira siempre fue esclavo.

12. Entonces, ¿A quién se le llamó predestinado? Al que fue en Cristo vaso bendecido, vaso elegido, vaso santo y vaso adoptivo, pero también se conoció como un vaso sellado con el Espíritu Santo de la promesa (Efesios 1:13,14).

13. La palabra sello es del griego sfragizo (sfragivzw) y significa “identificar, marcar, seguridad, permanencia”. Romanos 8:9 dice “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”. El que judío del primer siglo que no tuvo el Espíritu de Cristo, no fue de él, y por ende, nunca tuvo el sello del Espíritu Santo. Pero los vasos bendecidos, santos, elegidos y predestinados, fueron confirmados con la unción y el sello del Espíritu Santo, 2 Corintios 1:21 “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, 22el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones”.

14. ¿Qué fueron las arras del Espíritu en el corazón de los predestinados? Fueron un anticipo a la redención de la posesión adquirida, fueron, su prenda de garantía. Las “arras” en términos comerciales representan una cuota inicial o el pago parcial dado por adelantado para asegurar el fin de un negocio, el cual garantiza u obliga el pago total. Efesios 1:14 dice “que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”.

15. ¿Qué estuvieron esperando los predestinados del primer siglo? Romanos 8:23 dice “y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo”. Observa que Pablo esperaba en sus días la redención de la posesión adquirida. Como Pablo tuvo el sello y la garantía de esa redención, cuando él murió tomó de inmediato un cuerpo de gloria, es decir, fue revestido de aquella habitación celestial en el día del Señor, Filipenses 3:21 dice “el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas”. Entonces, a todos estos vasos sellados se les denominó “predestinados” para recibir gloria y distinguirlos de los reprobados hasta el año 70 d.C.


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